A Coruña,  Galicia

Pazo de Rivadulla: camelias, olivos centenarios y mucho más

Imagina que cruzas el portal de acceso a un palacete y ante tus ojos aparecen unos espectaculares jardines que más parecen un oásis en medio del desierto. Especies exóticas como los helechos gigantes australianos, delicadas camelias, una encantadora cascada y una avenida de olivos centenarios que quita el sentido.

Así son los jardines del Pazo de Santa Cruz de Rivadulla, en la localidad de Vedra, A Coruña. Hay quien dice que están algo abandonados pero nosotras nos encontramos la zona ajardinada muy cuidada y la parte boscosa como debe de ser, algo indomable.

Este jardín es, para muchos entendidos, el espacio botánico ornamental más fascinante de Galicia por su contenido floral y su valor paisajístico. ¿Nos acompañas a recorrerlo?

El Pazo de Santa Cruz de Rivadulla

Al amparo del Pico Sacro, al margen del río Ulla, en Vedra, provincia de A Coruña, encontramos este peculiar pazo que destaca sobre todo por sus jardines. Su historia se remonta al siglo XVI, cuando el canónigo de la Catedral de Santiago, Juan Ibáñez de Mondragón, adquirió las propiedades que se convertirían en el actual Pazo de Santa Cruz, pero que en esa época eran conocidas como la Torre y el Casar de Ortigueira.

Edificio principal del Pazo de Rivadulla

El canónigo, y más tarde su sobrino el cardenal (todo quedaba en casa en la antigua Galicia rural) extendieron la propiedad, mandaron edificar la capilla y arreglar los edificios y trazaron el esqueleto de lo que hoy es una gran finca con olivos y vides.

Pérgolas, fuentes, estanques, una cascada, parras, olivares y un inmenso jardín floral…todos ellos forman los principales atractivos de este bonito pazo.

En la actualidad la finca pertenece al marqués de Santa Cruz, Alfonso Armada (qué rancio suena todo esto pero sí, ¡parece que aún existen los marqueses!) y su mantenimiento y cuidado depende de un matrimonio y ocho empleados que se ocupan de los jardines, la producción de la camelia para su venta y una pequeña granja con vacas.

Sí, tuvimos ocasión de ver a las vacas cuando su pastor las conducía de camino a casa. De hecho, en la zona el pazo también es conocido como «la granja de Ortigueira».

Vacas en el Pazo de Rivadulla

⇒ Pero, ¿qué es un pazo?

Pazo es un término gallego que equivale a palacio, construcción noble o palaciega. Son edificaciones típicas gallegas construidas en piedra y ubicadas en zonas rurales que servían como viviendas fijas o temporales para la nobleza gallega de la época. Alrededor de ellos giraba y se controlaba la vida de los aldeanos, vamos, que los pazos organizaron todo un sistema feudal de vida entre los siglos XVII y XIX.

Para ser considerado un auténtico pazo, el conjunto constructivo debía de tener, además de la vivienda principal, una capilla, un jardín y un palomar. Además, muchos tenían como edificios anexos pequeñas granjas para su subsistencia. El Pazo de Rivadulla también tiene un invernadero, varios estanques y fuentes.

Un paseo por los jardines

Decíamos que los jardines comenzaron a cultivarse en el siglo XVI, pero no fue hasta el XIX cuando Don Iván de Armada, conocido como el Tío Iván, comenzó a aumentar la colección de plantas, especialmente de camelias.

Sin embargo, además del jardín floral, lo más significativo de la finca son los conjuntos de árboles monumentales que hay, desde los paseos de camelias, bojs, magnolias gigantes, helecho australiano, criptomeria, tulipaneros de Virginia, bosque de bambú, roble piramidal, palmeras tipo washingtonia, naranjos y, en especial, grandes olivos.

Avenida de bambú, Pazo de Rivadulla

Una vez accedemos al portón de entrada vemos el edificio principal, lo que sería el mismo pazo, y a la izquierda la recepción. Junto a ésta encontramos la Fonte da Coca, la fuente más grande de toda la finca, y la zona de granja. Entramos al recinto ajardinado y vamos siguiendo el plano que nos facilitan en recepción y en primer lugar topamos con un antiguo invernadero y un estanque circular, el Estanque Redondo, rodeado de camelias y vegetación.

Seguimos camino y nos internamos en la zona boscosa, donde vamos encontrando varios estanques, zonas de descanso con bancos y mesas y distintas especies de plantas tropicales, sobre todo muchos helechos gigantes que hacen de esta zona aparentemente más descuidada pero en realidad más «salvaje» un escenario muy especial para pasear.

Sientes que has entrado en un bosque de cuento de hadas y entonces tropiezas con la «fervenza», una bonita cascada no muy grande y de poca caída pero enormemente vistosa. En este punto seguro que te paras a hacer unas cuantas fotos, porque el espectáculo visual es precioso.

Fervenza del Pazo de Rivadulla

Siguiendo el camino, después de un criadero de truchas abandonado, llegamos a la Fuente de Jovellanos, un rincón muy inspirador donde el mismísimo Melchor Gaspar de Jovellanos remató su «Apéndice a la Memoria en Defensa de la Junta Central». Curioso, ¿no?.

Seguimos avanzando, cruzando pasarelas de madera con la sensación de estar en un entorno boscoso aislado y no en los jardines de un pazo solariego de Galicia. En pocos minutos el bosque se transforma en jardines con la camelia como protagonista principal, una zona de vides con sus correspondientes parras y finalmente la grandiosa avenida de los olivos. En una hora, aproximadamente, hemos completado este tramo del paseo.

La Ruta de las Camelias

La camelia es la protagonista indiscutible de los jardines del Pazo de Rivadulla. Hay más de doce tipos de camelias en la finca: japónicas en todas sus variedades, camelia sinensis y camelia wabisuke. La importancia de esta flor en Galicia es tal que hace años surgió una iniciativa con el fin de promocionar la cultura relativa al cultivo, cuidado, estudio y conocimientos de la camelia: la Ruta de las Camelias de Galicia.

El Pazo de Rivadulla pertenece a esta ruta, un circuito de jardines gallegos vinculados a esta bonita flor que tiene gran interés turístico, histórico y artístico. La mejor época para contemplar las camelias es entre el inicio y final de su floración, en invierno, entre los meses de febrero y marzo.

Estanque Redondo en los Jardines del Pazo de Rivadulla

⇒ Ruta de las Camelias: por los pazos y jardines de Galicia. Si quieres leer más sobre la Ruta de la Camelia echa un vistazo a este artículo que hemos escrito en una de nuestras colaboraciones para prensa digital .

El Paseo de los Olivos

La Avenida, Carrera o Paseo de los Olivos es uno de los puntos más fotografiados del pazo. No nos extraña nada, porque es un paseo espectacular, formado por un conjunto de más de 500 olivos. ¿Por qué olivos? Porque la que en su día fue la Granja de Ortigueira también producía su propio aceite y esta producción duró hasta bien entrado el siglo XX.

Entrada hacia el Paseo de los Olivos

No podemos evitar hacer la comparación con The Dark Edges, una gran avenida de hayas situada en Irlanda del Norte donde se rodaron algunas escenas de la más que famosa serie Juego de Tronos y que se ha convertido en toda una atracción turística.

Me temo, más bien me alegro, que esto no pasará con el espectacular camino de olivares de esta finca, ya que cuando lo visitamos, un sábado en plena época de floración de la camelia, apenas había una docena de personas en el recinto del pazo y sus jardines, por lo que pudimos disfrutar en soledad y durante un buen rato de este escenario de película.

Paseo de los Olivos, Pazo de Rivadulla

Febrero nos parece un mes perfecto para visitar el Pazo de Rivadulla y sus jardines y obtener muy buenas instantáneas. Si te interesa la fotografía, tenlo en cuenta.

⇒ Apunte fotográfico.

Pudiera parecer que los días soleados son los mejores para hacer esta visita y seguro que los jardines están preciosos en plena primavera. Sin embargo, el Paseo de los Olivos en invierno, mejor con un punto de neblina, luce espectacular y ofrece la ocasión de hacer unas fotos de escándalo y sin las molestas sombras que se reflejan en las fotografías cuando luce el sol. Además la fervenza lleva más cantidad de agua en invierno y en el mes de febrero comienzan a florecer las primeras camelias.

Cómo visitar y llegar al Pazo de Rivadulla

Por ahora no es posible ver el pazo por dentro, sólo visitar la finca y jardines y para ello no es necesario reservar, excepto que hagas visita de grupos, que suelen ser guiadas. Hay una zona exterior donde aparcar el coche de forma gratuita y una vez hemos accedido al portón principal a la izquierda nos encontramos la entrada a la granja, con un timbre.

A tu llamada acudirá la persona encargada de cobrarte, te proporcionará un mapa y te dará unas breves explicaciones sobre el recorrido. Y ya puedes empezar a pasear por la gran finca y los jardines.

El tiempo mínimo estimado de visita es, en mi opinión, de una hora y media. Como siempre, depende de lo que te pares a contemplar la naturaleza, a hacer fotos, leer descripciones y de tu interés particular. Nosotras estuvimos unas dos horas en la finca.

⇒ Precio de la visita. La visita para particulares (no grupos) cuesta 5 euros que deberás pagar en efectivo ya que no se admite el pago con tarjeta, tenlo en cuenta. Los niños no pagan. Para confirmar tarifas de grupo y horarios, que varían a lo largo del año, mejor consulta la página oficial del Pazo de Rivadulla. 

⇒ Cómo llegar al Pazo de Rivadulla. El pazo queda cerca de Santiago de Compostela, a 22 kms y una media hora en coche. Ojo con el GPS que juega malas pasadas en esta zona y probablemente te desvíe hacia la zona de Galegos, donde hay otros pazos menores.

Para llegar desde Santiago hay que coger la AP-53 (autovía Lalín-Santiago) dirección Vedra y después tomar varias comarcales. Te dejamos la ruta correcta en el mapa inferior.

⇒ Visitas próximas. Para aprovechar el viaje puedes visitar otros pazos que están dentro de la Ruta de las Camelias, como el Pazo de Oca, que aunque pertenece ya a la provincia de Pontevedra queda a sólo 6 kms y 10 minutos en coche del anterior. También la Casa Museo de Rosalía de Castro y sus jardines en Padrón.

Mapa de situación del Pazo de Rivadulla 


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