Cómo viajar con equipaje de mano a cualquier lugar del mundo

En esto de viajar existen tantas formas de hacer la maleta como viajeros: hay quien viaja con la casa a cuestas y se lleva hasta el secador de pelo y la plancha de la ropa, facturando una maleta de 25 kilos; quien viaja con lo mínimo y compra los productos de aseo en destino y quien, como nosotros, tira hacia el término medio y lleva lo básico en su equipaje de mano, sin excesos pero con todo lo necesario.

Desde siempre, incluso llevando con nosotros a una niña pequeña, hemos viajado en avión sólo con equipaje de mano, sin facturar maleta. Sólo recuerdo un vuelo en que facturamos equipaje porque el billete nos incluía una maleta de 20 kilos, y fue un fiasco, porque tuvimos que esperar bastante para recoger la maleta en la cinta de equipajes del aeropuerto y además la maleta salió muy sucia. Nunca más.

Para nosotros, ya sea llevando maleta o mochila, viajar en avión con equipaje de mano sólo tiene ventajas y te las contamos a continuación.

VENTAJAS DE VIAJAR CON EQUIPAJE DE MANO

  • No esperas colas

Seguro que más de una vez has llegado al aeropuerto con toda la ilusión del mundo porque se inicia un nuevo viaje y en cuanto te diriges al mostrador de facturación se te cae el alma al suelo y te olvidas de todas esas ilusiones por un momento. Y eso que has llegado casi tres horas antes para no encontrarte a nadie…Pero no: la cola para facturar es tan larga que no te queda más remedio que ponerte al final y esperar más de una hora para poder deshacerte de tu abultada maleta en el mostrador. ¡Qué pesadez!

Y recuerda, cuando llegues a destino tendrás que esperar mínimo media hora, con suerte, para recoger tu maleta en la cinta de equipajes. Eso si has tenido suerte y no se ha extraviado, sobre todo si has hecho alguna escala. Y tampoco te olvides de que en el viaje de vuelta toca repetir operación: otra vez a facturar y a esperar por la/s maleta/s.

Pues bien, si viajas con equipaje de cabina te olvidas para siempre de las colas. Llevas tu maleta contigo en todo momento, tú te ocupas de subirla al avión y al cubículo correspondiente encima de tu cabeza, de donde la recogerás antes de desembarcar y te la llevas contigo sin esperar colas.

Cómo organizar el equipaje de mano
  • Controlas tus pertenencias en todo momento

En relación al punto anterior ¿a quién no le han perdido el equipaje alguna vez? Maletas que acaban en otros destinos y que después cuesta varios días recuperar: sin tu ropa, con la consecuente pérdida de tiempo que supone y el mal rollo que nos provoca tener que presentar una reclamación nada más comenzar tu viaje. Maletas que nunca aparecen. Prefiero no pensarlo…

Eso por no hablar de pasajeros que se equivocan y cogen tu maleta por error creyendo que es la suya y desaparecen a toda velocidad. No, no es una leyenda urbana. Nosotras lo vivimos en Escocia con la maleta facturada de una amiga. Menos mal que los afectados se dieron cuenta del intercambio involuntario de equipajes y se acabaron encontrando en el mostrador de reclamaciones.

Si como nosotros, optas por no facturar equipaje, tus pertenencias estarán contigo en todo momento y lugar. Sólo tú eres responsable de pérdidas u olvidos y eso aporta mucha tranquilidad, créeme.

  • No te rompen la maleta

¡Qué decir de esas maletas que salen de la cinta de equipajes que da pena verlas! Maltratadas a golpes, con ruedas o asas rotas, sucias, deterioradas…

Si eres uno de esos afortunados que recuperas tu maleta en buen estado date por satisfecho, pero si no…¡toca presentar reclamación y perder tu precioso tiempo en un engorroso trámite! Conclusión: viajar con equipaje de mano evita problemas. 

  • Aprendes a viajar con lo justo y necesario

Hay que ser consciente de que si no facturas equipaje tienes un espacio limitado en la maleta/mochila. En peso, suele ir de los 7 a los 10 kilos en función de la compañía. En medidas, suele partir de los 55x40x20 cms en las aerolíneas low cost, aunque recomendamos verificar siempre estos datos en las páginas web de cada compañía aérea. Algunas permiten un segundo bulto de mano más pequeño y en otras hay que pagar un plus por llevar tu equipaje en cabina, por lo que es imprescindible fijarse bien en todos los requisitos.

Es importante respetar esos pesos y medidas puesto que si no lo hacemos nos exponemos a pagar un recargo que descompensará lo barato que hemos adquirido el billete. Ya sabes, mete sólo aquello que realmente necesites. Descarta los famosos «por si acaso» y en cuanto tengas alguna duda sobre si llevar algo o no piensa si es realmente imprescindible.

En los viajes más largos, que excedan de una semana, valora la posibilidad de hacer la colada. Hoy en día los negocios de lavandería unidos al turismo proliferan como setas en casi cualquier lugar del mundo y en otros muchos lugares la gente local lava habitualmente su ropa en este tipo de establecimientos, por lo que no tendrás problema para encontrar uno. Muchos hoteles ofrecen también servicio de lavandería.

Ya no tienes excusa: no es necesario meter un conjunto para cada día, así que lleva sólo lo justo. Piensa que si hay algo que al final necesites siempre tienes la opción de comprarlo en destino.

Viajando en tren por Bélgica con equipaje de mano
  • ¿Alguna desventaja?

Viajar sólo con maleta de cabina tiene una pequeña desventaja para nosotros: la restricción de líquidos y la imposibilidad de llevar ciertos artículos con nosotros como, a veces, el trípode.

El tema del trípode es algo conflictivo porque depende de cada aeropuerto y aerolínea. En ocasiones hemos pasado con el trípode en el equipaje de mano y en otras nos lo han requisado o nos lo han puesto difícil para llevarlo. Es curioso poder pasar los controles con un paraguas de punta afilada, permitido en casi todas las compañías, pero no poder hacerlo con un inofensivo trípode.

Si tienes dudas, infórmate bien. Nosotros últimamente decidimos no llevarlo y pensamos hacernos con alguno más pequeño tipo Gorillapod. Los palos selfie, que sepamos, suelen estar permitidos.

QUÉ MALETA O MOCHILA ELEGIR

Nosotros solemos viajar con maleta porque nos resulta más fácil acomodar la ropa y objetos personales en una maleta que en una mochila, pero esto va en función de gustos y del tipo de viaje que se va a realizar. Para viajes más movidos en los que hay que coger constantemente transporte público de todo tipo quizá sea más cómoda la mochila. Este tema va a gusto del consumidor.

Como maleta, me inclino por las maletas semi rígidas sin duda: son lo suficiente duras para no deformarse y lo suficientemente fléxibles para soportar cualquier golpe seco sin romperse. No me gustan las maletas rígidas porque son muy tendentes a rajarse con facilidad. Tampoco las maletas blandas o de tela, porque al ser demasiado flexibles se tiende a meter más ropa de lo normal y al final acaban infladas y con un volumen descomunal. Con las semi rígidas nada de eso sucede.

Con respecto a las ruedas, me gustan las maletas que llevan cuatro ruedas, ya que se manejan con facilidad y giran muy bien, aunque prefiero las de una sola rueda en cada esquina porque son mucho más compactas. No me gustan las que llevan doble rueda porque es más fácil que se rompan. También prefiero que la ruedas no sean de plástico duro, sino de un material similar al que llevan los patines de línea, que no se rompe con los golpes y además no hace ruido al rodar por el suelo. Las de mi maleta están hechas de ese material y estoy más que satisfecha con el resultado.

En mi caso personal, tengo una maleta semi rígida marca Delsey con cuatro ruedas (una rueda sencilla en cada esquina) y no he podido hacer mejor compra porque, a pesar de tener casi ocho años y llevar más de 80 vuelos encima, está como nueva y aún no he tenido que cambiarle las ruedas.

En alguna ocasión hemos viajado con mochila, y para este tipo de viajes utilizamos las típicas mochilas de viaje o montañismo de capacidad 30 o 40 litros compradas en Decathlon.

Nuestras maletas de mano en una vieja imagen de archivo

QUÉ METER EN LA MALETA

Llegamos a un apartado muy complicado: ¿qué meto en la maleta? Hay tres grandes bloques en los que dividimos nuestro equipaje y en función de ellos lo organizamos: ropa, neceser de aseo y electrónica. Pero antes, hacemos una lista con todo lo necesario.

  • Hacer una lista

Algo que hacemos a menudo es elaborar una lista con todo lo que necesitamos para que nada se nos olvide. Según vamos metiendo cosas en la maleta vamos tachando elementos y de esta forma es casi imposible dejarse algo en casa.

  • Qué ropa meter en la maleta

Como ya estamos mentalizados de que para viajar es mejor hacerlo sólo con lo básico, nos limitaremos a meter en la maleta aquellas prendas de ropa que realmente necesitaremos, primando el aspecto práctico sobre todo lo demás.

Ejemplo. Optamos por meter 2 ó 3 pantalones, 4-5 camisetas de manga corta, 1 camiseta de manga larga, 1 par de zapatillas deportivas de repuesto, calcetines y ropa interior. En función del tipo de viaje añadimos unas chanclas de ducha, 1 toalla de microfibra que apenas ocupa, un chubasquero de los que van plegados sobre sí mismos y no ocupan nada y un par de bañadores o bikinis.

El truco está en llevarte puesto el calzado y ropa que más abulte, además de una prenda de abrigo que puedes atarte a la cintura o llevar en la mano. Así ahorras sitio en la maleta.

Otra recomendación: meter ropa de colores que combinen entre sí, así es más sencillo conjuntar la ropa y vestirse cada día sin complicaciones.

Los extras (que en realidad son los imprescindibles), como gafas de sol, dinero, tarjetas, teléfono móvil, botella de agua para rellenar, guía de viaje y documentación puedes llevarlos en el segundo bulto de mano más pequeño que normalmente está permitido en casi todas las compañías. Hasta te cabe un bocadillo, fijo. Y ya está.

⇒ ¿Y si viajamos en invierno?

Si viajamos en invierno la cosa se complica porque la ropa abulta más, por lo que tenemos que arreglarnos con menos cantidad de ropa y llevando puestas por capas las prendas de abrigo más gruesas, como jerseys de lana y abrigos. Además hay que hacerle un hueco a la ropa térmica.

A pesar de todo, te aseguro que también es posible viajar con equipaje de mano en invierno, excepto que vayas a destinos como Alaska o Laponia, donde seguramente necesitarás ropa muy específica y tengas que recurrir a la temible facturación de maletas.

  • Qué meter en el neceser de aseo

Más de lo mismo: se trata de meter en el neceser de aseo aquellos productos líquidos imprescindibles sin pasarnos de los 100 mililitros estipulados por bote y sin exceder el litro en total por persona. Hay que llevarlos en un neceser transparente con unas determinadas medidas que os recomendamos consultar antes de viajar.

En general viajamos con un neceser bastante básico que incluye los cepillos de dientes, dentífrico, champú sólido, una pastilla de jabón y una crema hidratante. En función del destino incluimos crema solar y protector contra los mosquitos. Añadimos un peine y un par de artículos personales y ya tenemos un neceser básico para viajar a cualquier lugar del mundo. Y si necesitamos algo más, siempre podemos comprarlo y gastarlo en destino.

⇒ ¿Y los medicamentos?

En líneas generales, si viajamos por Europa no solemos llevarnos ningún medicamento. Cuando la niña era más pequeña en alguna ocasión nos llevamos Dalsy. Ahora ya no incluimos medicamentos en nuestros viajes por Europa, aunque sí contratamos siempre un completo seguro de viajes que cubre algunos aspectos que no contempla la Tarjeta Sanitaria Europea.

Si salimos de Europa y necesitamos llevar algún medicamento o profiláctico lo metemos bien identificado y con la autorización médica correspondiente en un pequeño neceser aparte destinado para ello.

Nuestras maletas de mano en Luxemburgo
  • Qué electrónica llevamos en nuestros viajes

Un tema muy personal y que va ligado a las aficiones o el trabajo de cada uno y a las necesidades de cada viajero. Nosotros no somos profesionales y por tanto no viajamos para documentar, si no para disfrutar. Sacamos fotos como todo el mundo pero no nos obsesionamos demasiado por obtener la «foto perfecta». Consideramos que el viaje es un momento para disfrutar y una de las pocas ocasiones en nuestra vida en las que podemos desconectar de casi todo. Y siempre que es posible, lo hacemos.

La verdad es que pasamos bastante del tema electrónica e informática cuando viajamos y, de hecho, nos verás poco conectados y compartiendo a destiempo nuestras experiencias. Sé que esto no es lo habitual y que la mayoría de viajeros hoy en día se llevan una mochila exclusiva para llevar su portátil, completo equipo fotográfico compuesto de cámara con varios objetivos, la GoPro, una compacta, baterías de repuesto, powerbank, el móvil e incluso un Dron. Para mí eso es ciencia ficción y me entra una enorme pereza sólo de pensar que tengo que cargar con todo ese equipo a diario y además estar pendiente de no perderlo de vista.

Aún así viajamos siempre con teléfono móvil, una cámara réflex con un objetivo todoterreno (a veces dos), un par de tarjetas de memoria de repuesto y los correspondientes cargadores. Nunca llevamos portátil ni tablet en nuestros viajes. A veces metemos un palo selfie o un trípode en la maleta.

⇒ De forma excepcional. Sólo cuando el viaje es muy largo o mi trabajo lo requiere, me llevo un Ipad Mini con un pequeño teclado externo que me permite trabajar un rato al final del día, pero que no llega a pesar ni medio kilo y ocupa lo mismo que un libro pequeño. Y ya nos parece más que suficiente.

Para llevar organizados estos artículos electrónicos los metemos cada uno en su funda para protegerlos y los agrupamos en una bolsa de tela dentro de la maleta: al tenerlos juntos podemos acceder a ellos con más facilidad en los controles de seguridad del aeropuerto.

Interior de la maleta con los organizadores

CÓMO ORGANIZAR LA MALETA

Una vez que tenemos sobre la mesa todo lo que vamos a llevar en nuestro viaje o escapada, llega el momento de meterlo dentro de la maleta. Para ello tenemos unos pequeños trucos que nos ayudan mucho a organizar el equipaje, llevar todo ordenado y no dejarnos nada en casa.

  • Doblar la ropa a lo Marie Kondo

Con lo que viene siendo «hacer rollitos con la ropa» que nosotros practicamos desde siempre, la famosa Marie Kondo ha inventado un método doblando la ropa en lo que ella llama «paquetitos» que ayuda a que ocupe mucho menos, se arrugue poco y vaya bien organizada en nuestra maleta. Y la verdad es que funciona.

¿Que aún no conoces el método Konmari para doblar la ropa? Aquí tienes más información.

  • Usar organizadores de maleta

Desde siempre usamos todo tipo de bolsas de tela y neceseres grandes para llevar la ropa organizada dentro de la maleta, ya que prefiero que no vaya en contacto directo con ella. Pero desde hace unos años recurrimos a unos organizadores de maleta con cremalleras, de forma rectangular y de varios tamaños.

Los organizadores de maleta son muy prácticos porque permiten llevar la ropa dividida en apartados (en uno las camisetas, en otro los pantalones…) y es mucho más fácil sacarla de cada compartimento, sobre todo si viajas haciendo muchas bases y no quieres sacar continuamente toda la ropa de la maleta.

Estos organizadores se pueden comprar en cualquier bazar o a través de tiendas on line, son muy fáciles de conseguir. Algunos son completamente transparentes para que puedas ver lo que hay dentro. También puedes utilizar bolsas de tela para compartimentar el equipaje.

  • Dejar algún hueco en la maleta

Un punto muy importante es no llevar la maleta a tope, es decir, a reventar. Conviene dejar algunos pequeños huecos porque, no nos engañemos, siempre hacemos alguna pequeña compra en nuestro destino y viene muy bien disponer de un pequeño espacio extra para meterlas.

  • Optimizar el segundo bulto de mano

Por último, no nos olvidemos del segundo bulto de mano, permitido por algunas compañías aéreas, incluso muchas low cost. Este segundo equipaje puede ser un bolso o una mochila pequeña, pero nos va a dar mucho juego porque nos va a servir para guardar algunos extras.

Una pequeña botella para rellenar de agua, las gafas de sol, el móvil, la cartera con el dinero y las tarjetas, la documentación, la guía de viaje y hasta un bocadillo o algo para picar son algunas de las cosas que puedes incluir en este pequeño bulto adicional. Ya ves que no son pocas y además son las más importantes, así que llévalo a todas partes como si fuera una segunda piel y no lo pierdas nunca de vista.

Si has llegado hasta aquí es porque estás considerando reducir tu equipaje y meter todos tus bártulos en una maleta o mochila de cabina. Incluso viajando con niños, te aseguramos que es posible.

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2 Comments

  • Mari Carmen

    ¡Me has copiado el post sin haberlo aún publicado! jajajaja Este año hemos viajado por primera vez durante un mes solo con equipaje de mano y justo tenía este post escrito para publicar en breve sobre nuestra experiencia. En escapadas siempre hemos ido solo con equipaje de mano… Incluso a Laponia viajamos en invierno solo con equipaje de mano, pero fueron solo cuatro días y medio. Y este verano ha sido un mes y solo con equipaje de mano… Por cierto, tenemos los mismos organizadores de maleta! jajajaja
    ¡Buen post!

    • 1mundoinfinito

      Hola Mari Carmen! Pues lo escribí hace tiempo y he aprovechado para hacer unas fotos, no muy buenas, para publicarlo. Nosotros también viajamos siempre con equipaje de mano, aunque no tan lejos como vosotros! Ya te contaré viajes muy personales de 3 meses con sólo una maletita😁
      Estoy deseando leer tu experiencia, así que espero ansiosa ese post!
      Y gracias por pasarte por aquí y comentar.
      Emma

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