Burano y Murano: dos islas mágicas muy cerca de Venecia

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En nuestro viaje a Venecia de esta Semana Santa tenía muy claro que íbamos a dedicar un día a visitar las islas de Burano y Murano, que ya se han convertido en un imprescindible en todo viaje a Venecia que se precie.

Si hay algo que recomiendo es madrugar mucho para evitar las masificaciones que, si bien son inevitables en dos lugares tan turísticos como estos, os aseguramos que se pueden controlar levantándonos muy pronto y llegando así a los sitios antes que nadie.

Nosotras visitamos en primer lugar Burano y dejamos Murano, la más próxima a Venecia, para el final. En un principio íbamos a incluír Torcello para ver Santa María della Assunta, pero no nos cuadraban bien los horarios y decidimos descartarla.

Canales de Burano

CÓMO LLEGAR A BURANO Y MURANO DESDE VENECIA:

Llegar a ambas islas desde Venecia es muy sencillo. Sólo hay que dirigirse a Fondamente Nove para tomar el vaporetto. Hay varias líneas pero aconsejamos tomar la nº 12, que para primero en Murano y después va a Burano. Podeis consultar las líneas y horarios aquí. 

Si teneis la Travel Card sabed que es válida para estas visitas y que se debe validar la tarjeta a la entrada al vaporetto como en cualquier otro trayecto. De hecho nosotras usamos nuestra Travel Card 24 horas que habíamos activado la noche anterior para dar un paseo nocturno por el Gran Canal y visitar Dorsoduro y La Salute.

Una vez llegueis a destino, hay unos paneles informativos con los horarios de cada una de las líneas. Es muy útil sacarle una foto y así no os olvidareis de la hora en que sale el vaporetto a vuestro próximo destino. La frecuencia de Murano a Burano y viceversa es alta, cada 20 minutos, aproximadamente, sale un vaporetto.

QUÉ VER EN BURANO: 

Tomamos el vaporetto 12 en Fondamente Nove y, tras un trayecto de unos 45-50 minutos, alcanzamos nuestro primer destino del día: Burano. Eran las 8:45 de la mañana y nosotras ya estábamos en una de las islas más bonitas y pintorescas que he visitado.

Aprovechamos para desayunar y pronto emprendimos la visita por el pequeño pueblo de pescadores, en el que a esas horas no había apenas turistas. Eso nos facilitó mucho tanto el paseo como las fotografías y nos permitió disfrutar este romántico pueblo, por un par de horas, en la más absoluta soledad.

Burano sin turistas

Burano

Burano es una pequeña isla de no más de 4000 habitantes, muy fotogénica, ya que sus casitas adosadas están pintadas de distintos y vivos colores lo que hace que tomar fotos sea una tarea de lo más agradecida.

Se dice que los marineros pintaban cada casa de un color para poder distinguirlas en la lejanía los días de niebla. No sé si esta leyenda se corresponde a la realidad o no, pero sea como fuere, los vibrantes colores de Burano son lo que hacen de esta bonita población un lugar único.

Casas de colores en Burano

Los colores de Burano

Lo más interesante es pasear sin rumbo y perderse por sus calles; en cada esquina hay un rincón con encanto que nos sorprenderá.

Rincones de Burano

Finalmente hay que dirigirse a su plaza central, Piazza Baldassare Galuppi, donde a media mañana el pueblito empieza a cobrar vida debido a la llegada de los turistas, a las muchas tiendas y puestos de artesanía y encaje típico de la isla. En esta plaza hay una iglesia, la de San Martino Vescovo, con un curioso campanario inclinado.

San Martino Vescovo y su peculiar campanario

Piazza Baldassare Galuppi, Burano

También conviene pasear por el Paseo Marítimo próximo a la terminal de ferri Burano FX per Fondamente Nove, ya que obtendremos unas magníficas vistas de la isla de Torcello y Santa María della Assunta. Por esa misma zona hay un pequeño parque infantil y también un supermercado.

Santa María della Assunta, Torcello

Nos gustó tanto Burano que sobre las 13:00 decidimos comer allí, a base de cicchetti, en la terraza de Bar Cicchettería Da Gigetto, un sencillo local con buenas tapas venecianas y un aceptable spritz.

MAPA DE BURANO CON LOS PUNTOS DE INTERÉS: 

Una vez finalizada la comida, dimos un último paseo y ya nos dirigimos a coger el vaporetto que nos llevaría al siguiente punto de nuestra ruta de hoy: Murano.

QUÉ VER EN MURANO: 

Tras media hora nos bajamos en la parada Murano-Faro y llegamos a Murano. No tuvimos la misma suerte que con Burano, ya que la ciudad se encontraba muy llena de gente a mediodía.

Estuvimos en esta isla unas 3 horas, en las que visitamos, en primer lugar, una fábrica de cristal y observamos cómo los artesanos moldeaban el vidrio. Es digno de ver cómo manejan y soplan el vidrio a su antojo y, en cuestión de segundos, hacen todo tipo de figuras de animales, vasos o lámparas. Es un trabajo heredado a través de muchas generaciones en el que los artesanos soportan altísimas temperaturas.

Fábrica de cristal, Murano

La técnica del vidrio de Murano: el vidrio soplado es una técnica de fabricación de objetos mediante la creación de burbujas en el vidrio fundido a altas temperaturas. La burbujas se obtienen inyectando aire a través de un tubo metálico dentro de una pieza de vidrio mientras aún permanece caliente; para inyectar aire, el artesano sopla por el otro extremo del tubo, un sistema similar al utilizado para hacer pompas de jabón. 

La demostración es gratuita, pero a la salida hay una tienda donde seguro que picais con alguna compra, porque los precios son bastante asequibles. Nosotras compramos unas figuras en miniatura: una tortuga y un erizo por 8 € cada una.

También podeis visitar el Museo del Vidrio, nosotras no lo hicimos por falta de tiempo, la Basílica de Santa María y San Donato, que es una de las iglesias más antiguas de la laguna, y la iglesia de San Pietro Martire.

Al fondo, iglesia de San Pietro Martire, Murano

Murano

Aprovechamos para descansar un rato comiendo un helado, sentadas en el borde de uno de los canales. Un sol magnífico nos había acompañado durante este inolvidable día y, aunque Murano no nos cautivó como Burano, también disfrutamos mucho de esta bonita isla, que tiene sus particularidades y muchos puntos de interés.

Estampas de Murano

Un merecido helado en Murano

MAPA DE MURANO CON LOS PUNTOS DE INTERÉS: 

Tras esta visita, tomamos un vaporetto con destino San Marco – Zaccharia, ya que a continuación, aprovechando la Travel Card de 24 horas, nos disponíamos a visitar San Giorgio Maggiore, otra de las sorpresas en este viaje por Venecia.

Pero esa, es otra historia…

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2 thoughts on “Burano y Murano: dos islas mágicas muy cerca de Venecia”

  1. Me gustó más Burano que Murano.pero las dos estaban a tope cuando las visitamos,fue en agosto del pasado año.
    Saludos.
    Anna

    1. ¡Hola de nuevo Anna! Nosotras madrugamos mucho para evitar las masificaciones. También nos gustó mucho más Burano, tiene un colorido y una luz espectacular. Murano es mucho más parecida a Venecia arquitectónicamente hablando. De todas formas las dos merecen una visita.
      ¡Un saludo y gracias por pasarte siempre!

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